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日志


Abre tu propia tesorería

 
 
 

 

Daiju visitó al maestro Baso en China.

 

Baso preguntó: “¿Qué buscaba?”.

 

“Conocimiento”, replicó Daiju.

 

“Tienes tu propia tesorería. ¿Por qué buscar fuera?”, preguntó Baso.

 

Daiju preguntó:

 “¿Dónde está mi tesorería?”

 

Baso respondió:

“Lo que estás pidiendo es tu tesorería”.

 

¡Daiju recibió la revelación! De ahí en adelante siempre urgía a sus amigos:

“Abre tu propia tesorería, y usa los tesoros”.

 

 

 

"Y aquellos que miren para adentro                                               

encontrarán inmediatamente aquello que buscaban.                   


No es una cuestión de progreso gradual,                                       

es un fenómeno súbito, una iluminación repentina."                   

Osho         
 

Obediencia

 
 
 
 
A las charlas del maestro Bankei asistían no sólo estudiantes del Zen sino personas de todos los rangos y sectas. El nunca citaba sutras ni se entregaba a disertaciones escolásticas. Por el contrario, sus palabras salían directamente desde su corazón al corazón de quienes lo escuchaban.
 
Su numerosa audiencia enfurecía a un sacerdote de la secta Nichiren porque sus seguidores lo habían abandonado para estudiar el Zen. El egocéntrico sacerdote Nichiren vino al templo dispuesto a debatir con Bankei.
 
“¡Eh, maestro Zen!”, gritó. “Aguarda un minuto. Quienquiera que te respete te obedecerá, pero un hombre como yo no te respeta. ¿Puedes hacer que yo te obedezca?”.
 
“Ven a mi lado y te lo demostraré”, dijo Bankei.
 
Altivamente, el sacerdote se abrió paso a través de la multitud hasta el maestro.
 
Bankei sonrió:
“Ponte a mi lado izquierdo”.
El sacerdote obedeció.
 
“No”, dijo Bankei, “podremos hablar mejor si te colocas a mi derecha. Ven aquí”.
El sacerdote orgullosamente se pasó a la derecha.
 
“¿Ves?”, observó Bankei, “me estás obedeciendo y creo que eres una persona muy gentil. Ahora siéntate y escucha”
 
 
 
 
 
“El que domina a los otros es fuerte;                          
El que se domina a sí mismo es poderoso.”              
 
Lao-tsé